martes, 11 de noviembre de 2008

La familia etérea del escorpión

Estaban mis padres en la cocina discutiendo. Él no soportó más y arremetió contra ella a cuchilladas hasta dejarle el rostro desfigurado. Comenzó a lamer la sangre que de la piel brotaba y después hizo lo mismo con la que estaba regada en el suelo. Me dio risa; parecía un perro sediento.
Me fui a dormir. Quise soñar pero no pude. Todo lo que conseguí fue derramar saliva en la almohada y moverme de un lado a otro.
Fui al baño al amanecer. Encontré a mi padre sentado en la taza, con los pantalones abajo. Lucía pálido y enfermo. Le pregunté si se encontraba bien y, por respuesta, un gusano gordo y blanco comenzó a salir de su boca, brotando lentamente como lo hace el excremento del ano, dejando rastros de sangre y humedad en sus labios y cuello.
El animal cayó al suelo con un chasquido húmedo y me dedicó una rápida mirada antes de salir por la puerta y reptar hacia las escaleras.Es extraño, pero me pareció ver que el rostro del gusano era idéntico al de mi madre.

Los recuerdos del escorpión

POEMA ESCRITO POR HERNÁN Y YO (época universitaria).

Yo: Un árbol muerto observa el atardecer
Hnán: y se me llenan los pulmones del ocaso partido
Yo: Sé que en la vida existe el desencanto
Hnán: y en la muerte el encanto de no saber qué hacer
Yo: Observo ese mismo atardecer y tomo el papel de la naturaleza muerta
Hnán: con una pequeña armo mi bandera de nosotros
Yo: He visto, disfrutado, de la cómoda decadencia humana
Hnán: de los gigantes de papel con sus ríos de asfalto
Yo: de las pequeñas fortunas que yacen en mi cementerio existencial
Hnán: o de las existencias mínimas de un manantial
Yo: He escrito, he gritado a los rostros oscuros de mis amantes frases corrosivas
Hnán: y me eructa la piel con sustancias nocivas
Yo: Análisis interno al fresco reducto que aniquila mis deseos
Hnán: En los conductos tapados de mi cabeza
Yo: o, quizás, en mis manos cercenadas por el olvido
Hnán: sanadas con sal bajo palabras de río
Yo: He hablado de la verdad terrenal y todo se disuelve en la bruma.

La minúscula fuerza del escorpión

aCTOS DE NECROFILIA CON LA MADRE DEL SOL
cONTROL REMOTO QUE CONDUCE TU VIDA A LA PERDICIÓN
aMORES INCONCLUSOS POR LA CATALEPSIA DEL MUNDO
cANIBALISMO ENTRE LA BESTIA Y SUS NIÑOS PODRIDOS
aNESTESIA PARA SOPORTAR EL curso DE LA VIDA
cATARSIS MUSICAL POR NO ENCONTRAR RESPUESTAS
aSTRONAUTAS QUE SE COMPORTAN COMO ANFIBIOS
cOSTOS ELEVADOS POR LA MALDITA POLUCIÓN ECONÓMICA
aNFIBIOS CON CUERPOS DE RATA Y ROSTROS DE PUTAS
cUERPOS QUE ANDAN, ANDAN Y ANDAN SIN GRACIA ALGUNA
aRMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA QUE ME HACEN LLORAR

jueves, 25 de septiembre de 2008

El dolor del escorpión

ayer me sentí de ti lejano, distante
en un tiempo lejos de tu realidad
un alma sin peso
un espíritu que levita sin fuerza

ayer me sentí sin futuro
lejos de mí, sin fe
un caminante sin reino

perdido

¿acaso sin vida?
¿en un infierno?

satán, amigo mío
devuélveme aquí
rescátame de la lejanía maldita
haz de la distancia la disculpa
para que de nuevo
haya música en nuestra piel
sonidos confidentes
en el rugir
de la tormenta

Bella... ven a mí
muéstrame tu

eternidad

extraviada

envuélveme en tu peso
trae a mí, maldito y estúpido
desdichado e intermitente
tu eco universal
tu frío acero

tu optimismo opaco
me parece
hoy
una falsa promesa
de libertad...


PARA BELLA, DIOSA ETERNA DE LOS VIAJES Y LA NOCHE